JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJJA..... Si querés saber; no es a mí a quien tenés que preguntar, idiota. Y si tanto le revisás el teléfono, hacelo ahora mismo. Mirá todas sus conversaciones, si querés. Si no encontrás nada es porque lo borra todo para que no dejés de planchar por la mañana, los trapos viejos que no cambia por gastar en mí, y yo que agradezco tanto, se los voy quitando uno a uno, cada noche Mientras te retorcés a oscuras, escuchando pasos y pensando en que no ha llegado. Si no me creés, mirá lo que hay detrás de su tarjeta de crédito del lado derecho, esa que yo hice llegar al límite comprándome todo lo que quise y que es una extensión de la tuya. Ya que tanto revisás sus pertenencias, ese apunte lo escribí yo. Y dado que mientras duerme caés en la bajeza de revisar su teléfono buscando información que a mí me dice abiertamente mientras llega a tu represión en estado de ebriedad sólo a dormir, mi número es el de todas esas todas llamadas que hizo el domingo mientras le hacías una sopa para quitarle la goma de la borrachera que se puso conmigo el sábado: porque para que lo sepás; Si bien es cierto que vos le hacés el desayuno.... Yo le hago la cena. Y esa la disfruta más, por si acaso no lo sabías. Así que mejor agradecémelo, no te hace cocinar de noche. Eso me lo debés a mí. Será mejor que te relajés y tratés de comprender que no sos tan especial como pensás, para que no voltee a ver para otro lado, hacia cualquiera porque cualquiera se ve mejor que vos. Y si mi consejo te vale... Vos también buscate a alguien por fuera para que te entretengás, para que no vivás haciendo reclamos pendejos, para que llevés una vida relajada y no tengás que velar sobras.
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